¿Es seguro usar agentes de IA en un despacho?
Sí, con condiciones. La primera, un plan de empresa de Claude: en él, Anthropic no entrena por defecto con lo que escribes y el contrato de tratamiento de datos va incluido. Las otras tres: cerrarle al agente las carpetas que no debe leer, decidir a qué herramientas se conecta y controlar el navegador. Y antes, mirar qué te piden tus contratos con clientes.
Un agente es una IA que no solo contesta: trabaja en tu ordenador, lee archivos, prepara borradores...
Para verlo claro, separo la seguridad en dos preguntas: dónde van los datos de tus clientes y qué puede hacer el agente. Al final, los límites que yo pondría si fuera tu firma.
¿Dónde van los datos de mis clientes?
Lo que escribes al agente lo procesa un modelo de IA de una empresa. En el caso de Claude, esa empresa es Anthropic.
Con sus planes de empresa (Team y Enterprise), Anthropic no entrena sus modelos con lo que escribes ni con lo que te responde, por defecto.
La única excepción es que alguien valore una respuesta con el pulgar, y el administrador lo puede apagar.
Lo que borras se elimina de sus sistemas a los 30 días. La excepción es lo que se marca por uso indebido (por ejemplo, intentar algo ilegal), que se puede guardar hasta dos años.
El DPA, el contrato que exige el RGPD cuando otro trata datos por ti, va incluido en sus términos. No firmas nada aparte.
Lleva las cláusulas tipo de la UE, que son lo que, según el RGPD, permite tratar los datos fuera de la UE. Aquí lo explica Anthropic.
Y Anthropic tiene SOC 2 tipo II, ISO 27001 e ISO 42001, certificados de seguridad y de gestión de IA que audita un tercero.
Ojo con los planes de particular (Free, Pro y Max): ahí Anthropic sí puede entrenar con lo que escribes si está activado el ajuste de ayudar a mejorar los modelos.
Se apaga en los ajustes de privacidad, pero en una firma yo no le daría vueltas: plan de empresa para todos los que lo usen.
¿Y si necesito que no salgan de Europa?
Si contratas con Anthropic directamente, los datos se procesan en Estados Unidos o, si no eliges, en servidores de cualquier país. Hoy Anthropic no da la opción de procesarlos solo en la UE.
Para que se queden en Europa, Claude se usa a través de Amazon Bedrock o de Google Cloud (los servicios de Amazon y de Google para usar modelos de IA en sus servidores), eligiendo regiones de la UE: Fráncfort, Irlanda, París, España...
Claude Code, el programa del agente que se instala en el ordenador, se configura para usarlos. A cambio pierdes algunas cosas, como que el agente navegue por webs.
Yo solo iría por ahí si un cliente o tu política interna lo pide.
¿Y el secreto profesional con mis clientes?
El deber de secreto te obliga siempre, por ley y por el código deontológico. Usar una herramienta no lo cambia: lo que cambia es quién más toca la información, y eso es lo que hay que controlar.
Además, algunos clientes te ponen límites por contrato. En esos contratos yo buscaría dos cosas:
- Si limitan usar proveedores externos para tratar su información.
- Si impiden sacar sus datos fuera de la UE.
Con un cliente así tienes dos salidas: dejar su carpeta fuera del alcance del agente o trabajar con todo en Europa, como acabo de contar.
Conviene tener claro quién es quién. Según el DPA, tu firma es la responsable de los datos y Anthropic, el encargado que los trata por cuenta de tu firma.
La Circular 3/2026 del Consejo General de la Abogacía Española, de esta primavera, dice que usar IA para borradores es lícito y que el abogado responde de lo que firma y debe revisarlo.
El secreto profesional lo deja fuera: la propia circular dice que la confidencialidad y el secreto irán en otra aparte.
¿Y si el agente hace algo que no quiero?
En mi opinión, el miedo de fondo está más aquí que en los datos: no fiarte de que el agente haga lo que tú quieres. Es razonable, porque es la parte que menos conoces.
Lo exacto es esto: el agente trabaja con tus manos. Desde tu ordenador puede llegar a lo que tú puedes ver: tu correo, tus archivos, las carpetas de tus clientes...
No ve más que tú, pero tampoco menos.
Si un profesional de tu firma no tiene acceso a las nóminas, su agente tampoco. Pero un socio ve a todos los clientes, y su agente también.
Por eso conviene cerrarle carpetas aunque tú sí puedas abrirlas. Es el primero de los límites que pondría.
¿Qué límites le pongo?
En una firma, yo pondría estos tres desde el primer día. Para mí son el 80/20 de la seguridad: lo poco que, en mi experiencia, cubre casi todo.
- Qué información no lee.
- A qué herramientas se conecta.
- Qué hace con el navegador.
Lo primero se fija en Claude Code: se le prohíbe leer una carpeta, la de un cliente concreto, la de nóminas, la financiera...
En los planes de empresa, la firma lo fija para todos desde su panel de administración, la página desde la que gestiona la cuenta.
Lo segundo son los conectores, las conexiones del agente con otras herramientas: el correo, Drive, SharePoint (el sistema de Microsoft para compartir archivos)...
En Team y Enterprise, el propietario de la cuenta, que es quien la contrata en la firma (IT o un socio), decide qué conectores hay.
Y para cada acción decide si está permitida, si pide aprobación o si está bloqueada. El profesional no lo cambia desde su cuenta.
Lo tercero es Claude in Chrome, la extensión con la que el agente usa tu navegador. En Team y Enterprise tiene un interruptor para toda la firma y listas de webs permitidas o bloqueadas. También se le puede quitar al agente la búsqueda en internet.
Importa porque la propia Anthropic reconoce que «el riesgo no es cero»: una página puede llevar instrucciones escondidas.
Por eso, una regla para quien lo use: lo que llega de fuera se lee, no se obedece. Si una web o un correo le dice al agente que haga algo, tú no se lo has pedido.
¿Y después?
Con eso puesto, mi recomendación es probarlo. Creo que de seguridad se aprende más probando que leyendo listas de riesgos, porque ves los riesgos de tu trabajo y no los de un caso general.
Empieza con tareas pequeñas y sobre copias de tus archivos: si el agente se equivoca al editar, el original queda intacto.
Ahí ves qué hace, qué te pregunta y dónde se equivoca. Con eso decides qué más cerrar.
El lunes, yo haría esto: comprobar que tu firma está en un plan de empresa, buscar qué contratos con clientes limitan proveedores externos o datos fuera de la UE, apuntar qué carpetas no debe leer el agente y probar con una tarea pequeña sobre una copia.